La familia Chávez agradece al personal de la ambulancia 31, quienes el día de hoy salvaron la vida de nuestra hija cuando se estaba ahogando.
El hecho ocurrió en la Farmacia Guadalajara de Tepotzotlán. La ambulancia iba pasando y, al pedirles auxilio, sin dudarlo se detuvieron para ayudarnos.
La atención que nos brindaron fue inmediata, humana y profesional. Tanto el conductor de la unidad como la enfermera actuaron con una nobleza y compromiso que jamás olvidaremos. Gracias a su rápida intervención, nuestra hija hoy está con vida.
Lamentablemente, en medio de la desesperación no pudimos preguntar sus nombres, pero queremos que sepan que su labor hizo una diferencia enorme en nuestras vidas. En un momento de angustia, fueron nuestros ángeles.
Con profunda gratitud,
Familia Chávez.
